INSTINTO MATERNAL

INSTINTO MATERNAL

Perdónenme, permítanme.

El instinto maternal y el príncipe azul, habitan en el mismo país de las … “marantiras”. Aquel país sustentado en maravillosas mentiras. Y que tiemble la RAE!
Permítanme.
No, no haré apología de la mujer que decide no ser madre. Ni de la que decide serlo. Intentaré no hacer apología. Hablaré del YO MADRE. Primera persona del singular.

Perdóneme.

En la construcción social de la madre hay mucha tontería. Sí. Así de simple, tontería. Hay mujeres que se embarazan y otras que no. Y así, por las que se embarazan, esto de la humanidad continúa. Para bien o para mal. Hitler tuvo una madre que lo paró, y Luter King otra. Así de simple, y así de tonto. Un embarazo, en circunstancias normales, termina con el nacimiento de una nueva persona. Así de simple. O no tan simple…
Cuáles son los motivos, deseos, anhelos, impulsos o miedos por los que una mujer se embaraza… quién sabe. Cuáles son los motivos, deseos, anhelos, impulsos o miedos por los que una mujer no se embaraza … quién lo sabe. Puede que sean incluso los mismos.

En este caso,
Yo mujer. (punto y a parte)
Yo madre.

Veo mujeres que sufren mirando el reloj.
Veo mujeres que sufren buscando padres en un pajar.
Veo mujeres que sufren ante un positivo.
Veo mujeres que sufren dejando a sus creías en una guardería.
Veo mujeres que sufren por no dejarlas.
Veo mujeres que sufren.
Sufren.

Y es que en torno a la maternidad se han configurado una serie de creencias, sea cual sea la opción que se tome, que llevan al sufrimiento.

Parece ser que el Instinto Maternal es un ente de color de rosa que te posee y te hace pensar, creer, que el tener hijos e hijas se convierte en la única motivación de vida, que te realiza ante la vida, como persona, como mujer. Que los amarás sobre todas las cosas desde el primer momento. Que serán los días más felices de tu vida … bla, bla, bla.

Error: motivación, amarás, felices, estado de buena esperanza …

Qué pasa cuando una mujer embarazada siente que se ha equivocado, que no será capaz de cuidar a la persona que viene, que no está ilusionada, que quiere despertar de un mal sueño, que no entiende porqué quería ser madre. Qué está loca, o peor, que no tiene INSTINTO MATERNAL.
Pues pasa, que esa mujer no sabe, porque no se lo han contado, que es una entre muchas mujeres que se sienten así. Que la maternidad si algo te mueve, son las entrañas. Y en esas entrañas, quién sabe lo que una tiene guardado. La oportunidad que te brinda la vida es removerlas para construirte de nuevo.

¿Y el Instinto Maternal?
No es más que el Instinto. Y depende de cuánto estés conectada con esa parte de ti, para elucidar cuanto instinto aparecerá en esto de maternar.
Es instinto desear a otra persona, es instinto tocar a la otra persona, es instinto como el espermatozoide busca al óvulo, es instinto comer pepinillos en el embarazo, es instinto parir como una loba, lamer a tu cría, rebosar leche de tus pechos, cargar a tu cría, revolcarte con ella, cubrir sus necesidades físicas…
Y he aquí lo más dificil,
es empatía no abandonarla lejos de tu pecho, mirarla a los ojos cuando te diriges a ella, cubrir sus necesidades emocionales, no tratarla como si no entendiera, no comportarte con ella como no te gustaría que lo hicieran contigo, entender su maravilloso universo y valorarla como una persona íntegra pero de pequeño tamaño.

Que pasa entonces. Que tanto el instinto como la empatía son dos extraños en esta era. Que no se trata de nada rosa y con purpurina. Que es un camino duro de recuperar. Repito, instinto y empatía.

Señoras y señores.
Permítanme. Perdónenme.

El amor incondicional no es el de las madres (y padres) hacías sus crías.
Que es mentira. Que es una “marantira”.
El amor incondicional es de las crías a las madres (y padres).

Pararos.
Nuestras hijas e hijos nos aman seamos como seamos. Sin embargo, nosotras y nosotros, tenemos que trabajarnos el no esperar, el estar ahí sin condiciones, el rendirnos a cambiar nuestra vida, el adaptar nuestro ritmo, el pararnos a criar, a parir, el no esperar que sean de una forma u otra, el respetarlas en su desarrollo como personas. Respetarlas como personas.

PERSONAS.

Y perdóneme.
La mayoría de los, las que asentís con la cabeza, y decís hacerlo… preguntároslo de nuevo…

Y quien soy yo…
Simplemente una madre.

2 comentarios en “INSTINTO MATERNAL

  1. Brava.
    En la calle llaman instinto maternal a las ganas que tienes de quedarte embarazada que, en muchos casos, son inculcadas por otros directa o indirectamente.
    Instinto fueron las ganas de matar que sentí cuando me repetían “esa niña tiene hambre”; era acercármela al pecho si lloraba por lo que fuese mientras escuchaba “¿otra vez?”; es la puñalada en el pecho cuando la abuela pide delante de todo El Barrio que repita las mojigangas que a los adultos les aparece ver. También es instinto no abandonarme yo para que el entorno vea la fachada de gran madre sufrida, abrazar a Lola cuando se ofusca porque quiere algo que no puedo darle (cable, toalla manchada de caca…) y montón de cosas más que me dicen que no lo hago tan mal como los demás me devuelven con la excusa de que fueron madres hace 30 años. Madres distintas a mí, respetadas por mí, sin embargo no yo por ellas.
    Instinto es la Educación Sensible. Usar más los sentidos y menos lo preestablecido para todos como si fuésemos iguales. Porque somos DIVERSOS.

    Gracias por la entrada. Reconforta saber que no ando tan equivocada, no por elevar mi ego sino por tener un poco de pazzzzzzzzz en mi cabecita que no deja de escuchar pamplinas y acaban influyendo.

  2. Gracias Maria!
    Gracias por compartir al mundo las verdades que duelen, las verdades que hacen a muchas personas mirar a otro lado. Gracias por criar desde tus entrañas a Lola.
    Un abrazo!

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